11 mayo 2009
PAPA POR SIEMPRE
Godoy Cruz vuelve a festejar y se aleja de la Promoción
El Expreso ganó después de siete fechas. Superó con claridad a Independiente y tomó aire en la lucha por el descenso.
Matador. El Rifle Caruso, la figura del Tomba, celebra su gol con Víctor Figueroa, a quien le cometieron el penal.
Fiel a la historia. La que marca su paternidad con Independiente y la construida desde su identidad futbolística.
Era el momento de recuperarse y nada mejor que frente al hijo que tiene en Primera División. Pero, sobre todas las cosas, necesitaba encaminarse en la senda del triunfo con las bases propias de intentar jugar bien al fútbol.
El Tomba ganó- no lo hacía desde la fecha cinco- recuperando las armas más fuertes que tiene en el juego y que había guardado la fecha anterior en su visita a Parque Patricios. Y fue un desahogo. Una bocanada de aire fresco que le permite tomar oxígeno en el descenso. El cual parecía acechar con las dos derrotas consecutivas.
Atrás habían quedado las palabras y los discursos que reclamaban autocrítica, la hora de la verdad estaba en la cancha y el Expreso demostró que tiene con qué salir adelante.
Soportó quince minutos de Independiente donde no le encontraba la vuelta al partido, pero bastó que Olmedo y Leiva comenzaran a crecer y disminuyeran al Rolfi Montenegro a la mínima expresión.
Con su as de espadas bien custodiado, al Rojo no le surgían ideas para lastimar a Ibáñez. Encima el Tolo Gallego se la jugó solo con Gandín en ataque, para resguardar la mitad de la cancha, y no le funcionó ninguno de sus planes.
En el Tomba sobresalía Caruso con sus pisadas y sus amagues que dejaban mal parado a los defensores, pero no encontraba socios ya que Figueroa nunca estuvo cómodo arrancando por la banda derecha.
Diego Cocca se dio cuenta de eso y cambió el libreto en el complemento, porque mandó al ex Chacarita decididamente como enganche y ahí el desarrollo empezó a tener dueño. Más allá de un remate de lejos de Núñez que pegó en el travesaño, no se vislumbraba que Independiente podía sacar diferencia.
Figueroa ya era una problema sin solución detrás de las espaldas de Godoy y a él le cometieron una infracción cerca del área. Formica fue con toda confianza y dejó parado a Assmann- podría haber hecho más- abriendo el marcador.
El gol significó el derrumbe de Independiente y el mayor crecimiento de Godoy Cruz, que con la ventaja en el bolsillo controló el juego desde la posesión del balón. Con inteligencia hizo circular la bola y buscó liquidar la historia, por eso Machín (vio la roja) debió cometerle infracción a Figueroa y el Rifle no perdonó.
El final sólo sirvió para que el elenco de Cocca se luciera y enfrente se viera la peor expresión de un grande en decadencia.
El Expreso arrancó nuevamente. Superó una sequía de siete partidos y está cada vez más cerca de asegurarse un lugar en primera.
Era el momento de recuperarse y nada mejor que frente al hijo que tiene en Primera División. Pero, sobre todas las cosas, necesitaba encaminarse en la senda del triunfo con las bases propias de intentar jugar bien al fútbol.
El Tomba ganó- no lo hacía desde la fecha cinco- recuperando las armas más fuertes que tiene en el juego y que había guardado la fecha anterior en su visita a Parque Patricios. Y fue un desahogo. Una bocanada de aire fresco que le permite tomar oxígeno en el descenso. El cual parecía acechar con las dos derrotas consecutivas.
Atrás habían quedado las palabras y los discursos que reclamaban autocrítica, la hora de la verdad estaba en la cancha y el Expreso demostró que tiene con qué salir adelante.
Soportó quince minutos de Independiente donde no le encontraba la vuelta al partido, pero bastó que Olmedo y Leiva comenzaran a crecer y disminuyeran al Rolfi Montenegro a la mínima expresión.
Con su as de espadas bien custodiado, al Rojo no le surgían ideas para lastimar a Ibáñez. Encima el Tolo Gallego se la jugó solo con Gandín en ataque, para resguardar la mitad de la cancha, y no le funcionó ninguno de sus planes.
En el Tomba sobresalía Caruso con sus pisadas y sus amagues que dejaban mal parado a los defensores, pero no encontraba socios ya que Figueroa nunca estuvo cómodo arrancando por la banda derecha.
Diego Cocca se dio cuenta de eso y cambió el libreto en el complemento, porque mandó al ex Chacarita decididamente como enganche y ahí el desarrollo empezó a tener dueño. Más allá de un remate de lejos de Núñez que pegó en el travesaño, no se vislumbraba que Independiente podía sacar diferencia.
Figueroa ya era una problema sin solución detrás de las espaldas de Godoy y a él le cometieron una infracción cerca del área. Formica fue con toda confianza y dejó parado a Assmann- podría haber hecho más- abriendo el marcador.
El gol significó el derrumbe de Independiente y el mayor crecimiento de Godoy Cruz, que con la ventaja en el bolsillo controló el juego desde la posesión del balón. Con inteligencia hizo circular la bola y buscó liquidar la historia, por eso Machín (vio la roja) debió cometerle infracción a Figueroa y el Rifle no perdonó.
El final sólo sirvió para que el elenco de Cocca se luciera y enfrente se viera la peor expresión de un grande en decadencia.
El Expreso arrancó nuevamente. Superó una sequía de siete partidos y está cada vez más cerca de asegurarse un lugar en primera.
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01 noviembre 2008
Alivio



Ante Independiente había que sumar si o si, esa era la premisa. El conjunto mendocino arrastraba dos derrotas consecutivas y sólo había cosechado uno de los últimos doce puntos en juego.
Esta vez, técnico que debutó no ganó, aunque fue meritorio y muy valioso el punto cosechado ante un rival complicado como el de Pepe Santoro, que siempre trata de jugar a ras del piso, aunque en diversas oportunidades le cuesta, y mucho.
Los primeros minutos fueron caóticos para el conjunto mendocino, porque el Rojo se acercaba al área de Nelson Ibáñez con mucha gente y empezaba a inquietar la última línea. Todo eso quedó nulo después de los primeros diez minutos. Ahí Godoy Cruz se acomodó en el terreno de juego y comenzó a elaborar su propio juego.
La defensa le encontró la vuelta a los dispersos intentos de Nuñez y Montenego, hasta llegar a anular a los dos de arriba.
Los momentos más fructíferos del conjunto mendocino vinieron en la primera mitad de la mano del hoy volante por izquierda Víctor Figueroa. Al 14 se lo vio movedizo y complicó en más de una vez a la última línea Roja, aunque para el complemento, el ex Chacarita sintió el desgaste físico y bajó su rendimiento.
Leandro Caruso continúa en levantada y eso le hace muy bien a este equipo, especialmente después de la lesión de Jairo Castillo. Pachorra viene marcando en repetidas oportunidades y le da un plus extra a cada ataque Bodeguero. No así es la realidad de Iván Borghello, quien no viene haciendo buenos partidos y a eso se le suma la falta de efectividad.
Este punto, que sirve, más allá de que todavía Godoy Cruz no le escapa al descenso directo, tuvo sus bases en la gran actitud demostrada a lo largo de los noventa minutos. Después de la goleada ante Boca en Mendoza, a este equipo le había costado mantener esa actitud durante todo el partido.
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Parece que Cocca trabajó bien en lo anímico, teniendo en cuenta el poco tiempo que tuvo a su disposición el plantel. No pudo realizar ejercicios tácticos en demasía y ahora esa será la consigna. Trabajar en lo menta era lo que necesitaba este equipo después de la salida de Daniel Oldrá.
Luego de la racha negativa, que ayer pareciera haber acabado con el punto ante Independiente, será el turno de retornar a la senda de la victoria el próximo fin de semana. El rival de turno será Argentinos Juniors. El Bicho no está haciendo una buena campaña en el certamen local, ya que sus cañones apuestan a la Copa Sudamericana.
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18 mayo 2008
Silencio Sepulcral
Que SILENCIO!!!
Mucho miedo!!
Mucho frio en la tarde del gargantini!!!
Mucho miedo!!
Mucho frio en la tarde del gargantini!!!
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El TOMBA te vacuna a domicilio
caravana
se mete!! se mete!!!plancha del Pelado (gómez.. lo unico que tiene la lepra)
CARUSO arrastrando marcas como toda la tardela defensa Tombina
SOLANA, sacando a pasear a otro perro
levanten las caras!!FESTEJO A DOMICILIO
¿Adónde van a poner el santuario de los botines rojos? Podría ser junto al tanque del Feliciano Gambarte, en el Museo del Tomba o en la plaza de Godoy Cruz, justo en el medio. Un monumento como el de Mostaza Merlo tampoco estaría mal, ¿eh?Los zapatos de David Fernández no merecen el destino de cualquier calzado, tirados en un armario o directamente en una bolsa de residuos. Ese par quedará marcado a fuego como el que le ganó dos clásicos a Independiente y, por qué no, el que dejó al Expreso en la antesala del éxtasis y la gloria.Godoy Cruz paseó su temple y jerarquía en el Bautista Gargantini. Demostró que su arribo a la punta no es casualidad y que posee jugadores desequilibrantes cuando lo colectivo no funciona.
Se quedó con todo. El partido, la fiesta, los puntos, la alegría, y por su fuera poco, araña el ascenso. Nada menos que eso se llevó el Tomba desde el Bautista Gargantini. Godoy Cruz, el equipo que juega en cancha prestada, según filosa apreciación del técnico Azul en la previa dialéctica, fue quien se alzó con el botín de la victoria en rodeo ajeno. Y esta victoria del Expreso puede representar, nada más ni nada menos, que el botín del ascenso. No fue una casualidad que aquel que no jugaba nunca, reapareciera con sus botines rojos sólo para este partido. El mismo Fernández, no el de la guía, sino el rey de los derby mendocinos, clavó una estaca mortal en el corazón leproso como hace una rueda atrás. Los mismos zapatos, las mismas huellas, el mismo ganador.Independiente se jugaba ?el' partido del año, y así lo entendió. Lo disputó con dientes apretados, mucho corazón, y escasa razón. Mientras que a Godoy Cruz, cualquier resultado, menos perder, le servía. Sólo debía terminar sin lesiones y expulsados, para cerrar un negocio razonable. Y esa paz la puso de manifiesto desde el inicio. No es que le faltara calor en el pecho a los tombinos, le sobró inteligencia, prestancia, madurez. Un aire de equipo de primera. Le regaló el terreno, la posesión del balón y hasta le hizo creer, a la Lepra y a su gente, que el local era superior. Mentira. No por avanzar se ataca. No por poner gente en ofensiva, se crean situaciones.Al Tomba le bastaba con robar algún balón, iniciar una triangulación Ramírez - Caruso y algún volante que se soltara, y le armaba un lío tremendo a Guzmán. Enfrente, todas los envíos iban a Gómez. Martín debía engordar por sí solo, toda la ilusión del pueblo Azul. Y un sólo tipo no puede. Entonces se fue desgastando hasta desaparecer en tibios intentos.Enfrente, tenía una legión del buen pie. Del trato cuidadoso y de gente que sabe que el balón es el tesoro, el botín de un partido. Y así lo trató el Tomba. Siempre pensante, cansino y con escasa vocación de ataque. Si, hasta mezquino fue el equipo de Oldrá, pero eso no figurará en las estadísticas. En los números, quedará el gol de Fernández, el increíble despliegue de Olmedo. Las caricias de Solana, la sabiduría de Garipe, los arranques de Aguirre y mucho más. Enfrente, la Lepra tuvo un equipo. En serio. Un conjunto ensamblado y embalado para desembarcar en Primera. Independiente fue un conjunto más de la B Nacional. Pasional, sanguíneo y con escasas variantes. Con eso no alcanza. El fútbol moderno es hoy, Godoy Cruz. Aunque a muchos no les guste.
Etiquetas: Dale Tomba 2008, Independiente
15 abril 2007
Triunfo Histótico
Deliraban los 400 mendocinos que le hicieron el aguante a Godoy Cruz en su quinceava excursión fuera de la provincia de los vinos. Tanto alentar, tuvo su merecido. Por primera vez en la temporada se volvieron a casa con un triunfo. Vieron en directo la debacle de Independiente, al que ya le habían dado un cachetazo en el Apertura (3-1 en el Malvinas Argentinas). Y, de yapa, salieron de la zona del descenso directo, para colocarse en Promoción. Marco ideal para recibir al líder San Lorenzo dentro de una semana.
Bien parado en el campo, era cuestión de animarse un poco para llevarse más que un punto. Llop fue el primero en darse cuenta. Puso a Torresi, un volante algo más ofensivo que Buján. El recién ingresado avisó con un tiro libre que despejó Ustari. Y, con seis minutos en cancha, se hizo cargo del penal que quebró la paridad: lo pateó a la izquierda de Osky.
Y si la historia la escriben los héroes, a Villar el traje le calza a la perfección. El ex Newell's ya le había dado al Tomba el triunfo agónico ante Central hace una semana. Anoche, agarró mal parada a la defensa de Independiente en una contra e hizo más grande la ilusión de un equipo que sueña con quedarse en Primera.
Etiquetas: Dale Tomba 2007, Independiente
Chau Mufa!!!!
Este Independiente modelado en la temporada ’06-’07 ha caído como el molde más perfecto para la “vestimenta de triunfo” del Tomba. Sastrería El Rojo, en donde Godoy Cruz tiene cuenta corriente del éxito. (¿Se acuerdan de que la primera victoria del Apertura fue ante los Rojos?.) Y anoche brillaron los ojos azules y blancos alimentados con la esperanza de permanecer.
El Expreso confirmó en Avellaneda, pero en el Cilindro de Racing club, a metros de la demolida Doble Visera, que podía ganar alguna vez afuera de Mendoza. Lo lastimó al Rojo con latigazos de Enzo Pérez, con la solvencia de la zaga central, con la impasable presencia de Gustavo Pinto, con las corridas de Diego Villar y una presencia compacta que fue disimulando errores en el primer tiempo, para dominar en el segundo.
Porque en el inicio eran indicios de juego. Sólo intentos de llegar, con el miedo lógico de esperar a que el grande (Independiente) le tirara su historia encima a este ascendido a Primera.
Pero el Rojo padecía de somnolencia futbolística y dormía jugando de local. No se atrevía, y alguna que otra situación que apuraba Montenegro podía despertar a Torrico.
Por los costados no podía y, por el medio, el colombiano Moreno quedaba en off side o era tomado por Herbella-Devaca. El Tomba homogéneo, de una sola pieza compacta, asimilaba y aguardaba.
Pero salió en el ST a marcar terreno y en apenas tres minutos le creaba dos situaciones con Pinto tirando afuera y con Poy arrastrando media defensa.Se venía el Tomba y se paraba unos metros más adelante con la consistencia del dominador. Le perdía el respeto al grande.
Avanzaba con convicción, como sabiendo que su momento estaba al llegar. Y en uno de esos piques rapidísimos, Enzo Pérez fue bajado por Machín sorprendiendo por la izquierda. Penal, sutileza y gol de Torresi.
Sin dejarlo reaccionar inmediatamente, un minuto después, la pelota era de Torrico. Y su patada exacta y larga permitía que Poy la tocara de cabeza y habilitara la corrida de Villar. El Pipa fue efectivo y sacudió a Ustari, que alcanzó a tocar, para que el balón durmiera en el arco y despertara la pasión tombina. De los 400 que fueron hasta Avellaneda y de los miles que transfirieron su fiebre de sábado por la noche a una visita frente al televisor.
Y se pudo refutar la mala racha, se pudieron apagar casi 14 meses sin victorias afuera (desde febrero del ’06) y se pudo ganar de visitante por primera vez en la A.
Los protagonistas del éxito se sentirán orgullosos en este momento. Todo es posible.
El Expreso confirmó en Avellaneda, pero en el Cilindro de Racing club, a metros de la demolida Doble Visera, que podía ganar alguna vez afuera de Mendoza. Lo lastimó al Rojo con latigazos de Enzo Pérez, con la solvencia de la zaga central, con la impasable presencia de Gustavo Pinto, con las corridas de Diego Villar y una presencia compacta que fue disimulando errores en el primer tiempo, para dominar en el segundo.
Porque en el inicio eran indicios de juego. Sólo intentos de llegar, con el miedo lógico de esperar a que el grande (Independiente) le tirara su historia encima a este ascendido a Primera.
Pero el Rojo padecía de somnolencia futbolística y dormía jugando de local. No se atrevía, y alguna que otra situación que apuraba Montenegro podía despertar a Torrico.
Por los costados no podía y, por el medio, el colombiano Moreno quedaba en off side o era tomado por Herbella-Devaca. El Tomba homogéneo, de una sola pieza compacta, asimilaba y aguardaba.
Pero salió en el ST a marcar terreno y en apenas tres minutos le creaba dos situaciones con Pinto tirando afuera y con Poy arrastrando media defensa.Se venía el Tomba y se paraba unos metros más adelante con la consistencia del dominador. Le perdía el respeto al grande.
Avanzaba con convicción, como sabiendo que su momento estaba al llegar. Y en uno de esos piques rapidísimos, Enzo Pérez fue bajado por Machín sorprendiendo por la izquierda. Penal, sutileza y gol de Torresi.
Sin dejarlo reaccionar inmediatamente, un minuto después, la pelota era de Torrico. Y su patada exacta y larga permitía que Poy la tocara de cabeza y habilitara la corrida de Villar. El Pipa fue efectivo y sacudió a Ustari, que alcanzó a tocar, para que el balón durmiera en el arco y despertara la pasión tombina. De los 400 que fueron hasta Avellaneda y de los miles que transfirieron su fiebre de sábado por la noche a una visita frente al televisor.
Y se pudo refutar la mala racha, se pudieron apagar casi 14 meses sin victorias afuera (desde febrero del ’06) y se pudo ganar de visitante por primera vez en la A.
Los protagonistas del éxito se sentirán orgullosos en este momento. Todo es posible.
Etiquetas: Dale Tomba 2007, Independiente
12 octubre 2006
El TOMBA Endiablado

Etiquetas: Dale Tomba 2006, Independiente






















