17 septiembre 2007
Seguimos Firmes

Cuando llegó a Rafaela se sabía que Godoy Cruz no había viajado para conformarse con el empate, sino que pretendía seguir siendo uno de los líderes. Pero se encontró con un gol tempranero del local y una inmerecida expulsión de Darío Salomón, cuando al primer tiempo le quedaba bastante tiempo de juego.El 1 a 0 que registró el marcador no fue la muestra de justicia que merecía el resultado final, ya que el Expreso hizo mérito para llevarse algo de la provincia de Santa Fe.De todas maneras, hay que mencionar que Rafaela realizó un gran primer tiempo, aprovechando al máximo los errores, o mejor dicho el error, de la defensa tombina para ponerse arriba y someter a Sebastián Torrico a tres mano a mano (dos claros en la etapa inicial) que podrían haber liquidado el partido por un marcador más abultado, pero el Cóndor le permitió al Expreso mantener viva la esperanza de empatar con un bochazo hasta el final del partido.En la primera etapa, al equipo de Batista le faltó el fútbol y el control de balón que mostró en otros choques (Instituto, por ejemplo) donde el ritmo del encuentro lo manejaba el Tomba. El Bodeguero le entregó la iniciativa al local y dejó crecer la figura del Mago Zárate, quien encontraba espacios y desarmaba las ideas del Expreso.El Tomba era pura voluntad. Ya sin Salomón, Garín pasó a jugar de lateral derecho e intentó ir siempre al frente, pero parecía que no estaba en su noche. Los que tenían que controlar la pelota en el medio (Cappa y Solana) no entraban en sintonía y sólo les quedó meter y meter, mientras que Olmedo corría hasta las sombras.Al tener menos gente en el medio y con los encargados de hacer jugar al equipo mordiendo en la mitad, Ovelar y Gutiérrez quedaron aislados esperando que algún pelotazo les llegara cerca.La segunda parte cambió, porque Godoy Cruz salió con la mentalidad de hacerse de la pelota. Con un Olmedo más centrado y con Solana y Cappa agarrando la de cuero, el Expreso comenzó a ir para adelante, dejando los claros lógicos en el fondo, algo que Rafaela comenzó a aprovechar después de tratar de sacar todas las pelotas que caían en su área. Cuando La Crema encontraba espacios, apareció Torrico para ahogarle el grito a López y permitiéndole al Indio Moreyra tomar la lanza de la esperanza e ir al área rival a buscar la heroica, mientras el Checho se la jugó con un cambio ultra ofensivo (afuera Vallés, adentro el Bibi González) para ir a buscar un premio que nunca llegó.La derrota duele, como todas las derrotas, pero desde Rafaela Godoy Cruz se fue con la cabeza alta, por haber caído de pie.
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09 septiembre 2007
Despacito, despacito, despacito...
González metió el 2-0 y festeja esperando la llegada de Solana.
La fecha pasada había bajado a Belgrano, por entonces el único puntero de la B Nacional. Y ayer dio otro paso firme: le ganó con claridad -y hasta dio la sensación de que lo canchereó por momentos-a Instituto. Pero el 2-0 no fue lo único importante... Lo fundamental es que da la sensación de que el mensaje del Checho Batista va llegando. Del otro lado, la Gloria no pudo frenar su caída libre: sufrió su tercera derrota consecutiva. El gol en contra de Mariano Echagüe en el amanecer del partido (iban apenas seis minutos cuando cabeceó un centro de Ovelar y clavó la pelota abajo, en el palo izquierdo de Carranza) jugó su parte. Instituto, que venía golpeado por las dos derrotas en los clásicos frente a Belgrano y Talleres, recibió un mazazo que lo dejó grogui. De ahí en adelante se nubló, terminó sin ideas, sin fútbol... Pero antes que nada, sin respuestas anímicas, que fue lo más preocupante.
El equipo mendocino lo aprovechó. Olmedo jugó a lo Checho: fue un relojito en la mitad de la cancha, quintando y distribuyendo. Solana se hizo cargo de la pelota. Incluso, en el segundo tiempo, el Chiqui se paró casi como un enganche y fue el conductor natural del Tomba. Tanta era la suficiencia que se transmitía desde la cancha hacia fuera que Batista, con el partido 1-0 arriba, se animó a poner dos delanteros más en cancha. Claro, el entrenador quería cerrar el partido para no tener sorpresas al final.
Rivoira lo intentó todo. Arrancó con Buján como enlace y el pibe Canever (debutó ayer) como carrilero por derecha. Después, el propio Buján fue a la izquierda. Pero más tarde, se volvió a soltar... Las variantes tácticas no cambiaron lo único que produjo Instituto en el partido: pelotazos para Miliki Jiménez, quien no podía con su alma. Por eso, la diferencia final estuvo bien. Godoy fue una Cruz para la Gloria.
Etiquetas: Dale Tomba, Instituto



