23 mayo 2009
INCREIBLE PERO CIERTO!!
Pudo haber goleado y, sin embargo, perdió
Godoy Cruz volvió a mostrar un fútbol de gran nivel, pero no logró doblegar a Tigre, que atacó poco pero fue certero.
En la propia cuando tuvo que defender un envío de pelota detenida y en otra contra, y en la visitante, por no tener precisión en la definición.
En el primer tiempo arrancó mejor Tigre. Controló la pelota y evitó que Olmedo y Leiva tuvieran continuidad en el juego. Sin embargo después de los 15’ el Tomba empezó a realizar lo que mejor sabe.
Se asoció con continuidad en los metros finales y atacó siempre el bloque. Por eso las jugadas de peligro no se hicieron esperar. Con un Figueroa incontrolable por derecha más la movilidad de Caruso y Borghello en la ofensiva, el local tuvo varias situaciones claras como para ponerse en ventaja.
Pero como lo dice el viejo dicho futbolero, los goles que no se hacen en el arco de enfrente se sufren en el propio, Tigre en lo que fue la aproximación más importante que tuvo en los primeros 45’, pasó por caja y facturó cuando el paraguayo Ayala le ganó en las alturas a Formica, haciendo estéril la estirada de Ibáñez.
El golpe no se sintió en la estructura de Godoy Cruz. De hecho eso le dio mucho más ánimo al equipo de Cocca que siguió con su premisa de buen fútbol y mediante ello, se sucedieron otras cinco jugadas claras que pudieron haber terminado en el fondo de la red. Pero Islas estaba iluminado y cuando los remates de los Bodegueros fueron al marco visitante, el “1” se encargó de ahogar el grito sagrado.
La primera gran llegada la tuvo Borghello cuando aprovechó una asistencia de Figueroa y su zurdazo pegó en la base del parante izquierdo de Islas. Luego Caruso volvió a inquietar al arquero visitante que mostró muchos reflejos para tapar un derechazo cruzado del goleador.
Posteriormente Borghello volvió a tener otra oportunidad y su cabezazo se fue por arriba. En síntesis, el primer tiempo se terminó con sabor a poco, a muy poco para el local, que hizo todo el gasto y que tuvo innumerables situaciones de peligro, pero que Tigre supo sacarle mejor provecho a su única chance y por eso se fue al descanso en ventaja.
En el complemento, Cocca puso a Figueroa más tirado de enganche y así llegaron otras dos ocasiones clarísimas, ante un Tigre que se replegó en su campo y apostó a alguna contra aislada. En la primera chance, Figueroa sacó un zurdazo que se fue apenas, en tanto que en la otra, Borghello remató exigido e Islas volvió a taparle el empate al Tomba.
Después de esto, hubo varias jugadas de pin ball y el arquero visitante tapó una y otra vez para que el triunfo, injusto por cierto, viajara hacia Buenos Aires. Fue derrota, dolorosa porque se jugó un gran partido, se crearon no menos de diez situaciones, pero no se tuvo la precisión de otros encuentros.
Por eso este equipo deberá levantarse rápido, seguir trabajando como hasta ahora porque dentro de una semana se viene otra final, frente a Colón de Santa Fe, encuentro en el que se puede terminar zafar del descenso directo.
Etiquetas: Dale Tomba 2009, Tigre
15 noviembre 2008
0 a 2 grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
El equipo de Diego Cocca perdió en Buenos Aires ante Tigre 2 a 0 con dos tantos de Morel, el primero de penal y el segundo de cabeza.
Es verdad. El equipo por momentos toca bien, lento pero preciso. Se nota un esquema más ordenado y actitud positiva, algo que se había perdido en los últimos partidos del ciclo de Daniel Oldrá. Pero todo lo bueno se pierde en un segundo tras la colección de errores defensivos que el equipo no esconde.
En Victoria se vieron pasajes de un buen nivel técnico, primeros 10’ del partido, pero cuando el Expreso manejaba a Tigre en su estadio y estaba cerca de abrir la cuenta llegó una torpeza de Olmedo para cometer un falta dentro del área y darle la chance del penal a Morel.
Otras vez la misma historia con buen píe en la mitad de la cancha, pero muy lento en la salida, sobre todo por los carriles laterales. Ambas puntas de la defensa sufrieron con la potencia de Altobelli y la clase de Morel cada vez que se tiraba a los costados.
En una maniobra personal, Rosano, llegó hasta el fondo de la cancha y tiro un centro científico para que Morel cabeceara solo, a espaldas de Sigali y en las narices de Rojas. No es un dato menor decir que el goleador es un gran cabeceador pero su estatura es menor que la de los dos jugadores del Tomba.
Allí se empezó a desnudar la falencia defensiva del equipo de Cocca, que por los costados hacia agua y Tigre se avivó, por eso en la segunda parte llegó el daño “co- lateral”. Con Arruabarena, Rosano, Altobelli y Morel trepando y buscando la cabeza Lázaro.
Gabriel Valles se equivocó continuamente en los pases y sufrió más de la cuenta con las incursiones rivales por su callejón. A varios atacantes de Tigre sólo le vio el número de la camiseta. Lo mismo con Formica, que trepando rindió, pero a sus espaldas se generó un espacio abismal, que la defensa mendocina nunca supo achicar.
Errores que se pagan caro, que deben ser corregidos con extrema velocidad, por que la gente ya se cansó del “Vamos por el buen camino”, si cada vez que relojea la tabla del promedio, es el Tomba el que la cierra.
Es verdad. El equipo por momentos toca bien, lento pero preciso. Se nota un esquema más ordenado y actitud positiva, algo que se había perdido en los últimos partidos del ciclo de Daniel Oldrá. Pero todo lo bueno se pierde en un segundo tras la colección de errores defensivos que el equipo no esconde.
En Victoria se vieron pasajes de un buen nivel técnico, primeros 10’ del partido, pero cuando el Expreso manejaba a Tigre en su estadio y estaba cerca de abrir la cuenta llegó una torpeza de Olmedo para cometer un falta dentro del área y darle la chance del penal a Morel.
Otras vez la misma historia con buen píe en la mitad de la cancha, pero muy lento en la salida, sobre todo por los carriles laterales. Ambas puntas de la defensa sufrieron con la potencia de Altobelli y la clase de Morel cada vez que se tiraba a los costados.
En una maniobra personal, Rosano, llegó hasta el fondo de la cancha y tiro un centro científico para que Morel cabeceara solo, a espaldas de Sigali y en las narices de Rojas. No es un dato menor decir que el goleador es un gran cabeceador pero su estatura es menor que la de los dos jugadores del Tomba.
Allí se empezó a desnudar la falencia defensiva del equipo de Cocca, que por los costados hacia agua y Tigre se avivó, por eso en la segunda parte llegó el daño “co- lateral”. Con Arruabarena, Rosano, Altobelli y Morel trepando y buscando la cabeza Lázaro.
Gabriel Valles se equivocó continuamente en los pases y sufrió más de la cuenta con las incursiones rivales por su callejón. A varios atacantes de Tigre sólo le vio el número de la camiseta. Lo mismo con Formica, que trepando rindió, pero a sus espaldas se generó un espacio abismal, que la defensa mendocina nunca supo achicar.
Errores que se pagan caro, que deben ser corregidos con extrema velocidad, por que la gente ya se cansó del “Vamos por el buen camino”, si cada vez que relojea la tabla del promedio, es el Tomba el que la cierra.
Etiquetas: Dale Tomba 2008, Tigre